miércoles, 30 de noviembre de 2016

Mi primer año en La Cueva

Un año ya, se dice pronto...

En esta entrada no voy a profundizar únicamente en como ha sido el comienzo de mi independencia, si no que voy a analizar las cosas buenas y malas que han sucedido desde entonces y como he evolucionado yo en los diferentes factores de la vida. Así cuando hable de "este año", no me referiré a 2016, si no al año en La Cueva.

Me emancipé con la esperanza de que al dar este gran paso y cambio, mi vida mejoraría notoriamente y eso fuera un aliciente para seguir adelante, ya que 2015 fue un año bastante "cruel" y no andaba muy animada por entonces ¿cuál fue mi sorpresa? que no hubo esa mejora, o al menos no como yo esperaba.

Comenzando con los aspectos en lo que ha empeorado mi situación, aparte de no haber mucha diferencia con respecto a cuando vivía con mis padres, en mi trabajo no hablo prácticamente con mis compañeros, solo el "Hola" y "Adiós" de cortesía y al vivir completamente sola no es que de mucho uso a mis cuerdas vocales (ojo, que si me fui a vivir sola y no a un piso compartido es porque adoro la soledad, pero llega un punto en el que pesa demasiado tan poco contacto humano durante tanto tiempo). Otra pega que le pongo a este año es la excesiva "estabilidad", sobre todo en el trabajo. Sí, unos pensarán que me quejo solo por vicio, pero a mi me vuelve loca tanta monotonía.

Pero que mi vida siga siendo aburrida no significa que no haya cambiado en absoluto, ha cambiado sí, pero sobre todo creo que la que he cambiado he sido yo. Y ahora voy a tocar los aspectos en los que creo que ha ido a mejor este año.

Al ser ahora yo la responsable de hacerme la comida, he optado por comer la mínima carne posible, es decisión mía, creo que no tengo que dar explicaciones sobre esto a nadie al igual que no voy a ir intentando comerle la cabeza al resto para que lo haga, que cada uno haga lo que le salga de sus partes y sobre todo respete la decisión de los demás. Lo que me lleva a que también estoy intentando comer de una manera más saludable, en casa de mis padres comíamos muchos fritos, platos con exceso de grasa y poca fruta, legumbre y verduras, ahora tomo leche de soja o te para desayunar entre otras cosas. Aún así aún tengo que mejorar en la cocina y no digo que coma ya totalmente saludable, pero al menos si que estoy decidida a seguir por este camino.

Aparte de esto, soy algo más organizada con mi tiempo, antes mi madre estaba pendiente de mis citas de médico y demás, y cuando me vine a vivir sola al principio fue una locura. Ahora lo llevo todo mas o menos con cierto seguimiento aunque muy en el fondo sigo siendo de lo más caótico que haya.

En cuanto a relaciones... he aprendido a tener más paciencia, aunque finalmente no ha sido suficiente,  aún así creo que he mejorado también en este aspecto. No espero la aprobación de nadie, si le gusto o le caigo en gracia a alguien será sinceramente, hago lo que me sale del kiwi y si a alguien le molesta pues que mire para otro lado, yo desde mi posición paso de esa persona y creedme que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.

También he intentado "culturizarme" e informarme más sobre el tema del feminismo y cada vez estoy más concienzuda, he descubierto que vivía en el mundo de chupi, en el que aceptaba sin darme cuenta machismo y sobre todo micromachismos que me pasaban desapercibidos porque la sociedad ha hecho que sean "normales" incluso para nosotras.

Por último, en el terreno sentimental (si, yo también tengo de eso aunque no necesite hacerlo público) lo meteré tanto en el cajón de las cosas buenas como el de las malas, he jugado y perdido, pero la partida ha sido realmente excitante y satisfactoria aunque finalmente haya quedado última, me quedo con eso.

Y bueno lo más importante de comunicar es que he firmado por otro año en La Cueva. Creo que siempre cuesta arrancar al principio, y así es como me pienso tomar este primer año de independencia, como el arranque y preparación, ahora voy a tomar con decisión las riendas de mi vida, si no quiero monotonía, si quiero mejora voy a luchar por ello.

En resumidas cuentas (ya porque se me está haciendo muy larga la entrada y no la leerá ni el tato) todo ha sido muy estable con un poco de cal y un poco de arena, por causas externas no ha sido mucho mejor que el 2015, pero internamente creo que me he enriquecido, no así sin perder un poco de esa inocencia y alegría que dejé en la habitación morada y verde en la que habitaba antes...