De la mayoría de mis conocidos cercanos creía ser la única que no había visitado nunca el museo de El Prado. Lo twitteé y cual fue mi sorpresa que mi princesa tampoco lo había visto nunca, así que de inmediato planeó una excursioncilla a Madrid para verlo juntas.Finalmente, hará cosa de un mes se alinearon los astros y ambas tuvimos un fin de semana libre. Decidimos que sería mejor que viniera a pasar la noche del viernes a La Cueva que pilla más cerca de la estación de autobuses, así salíamos juntas y no tendríamos que esperarnos.
Tenemos un problema en común y es que no conseguimos dormirnos a una hora decente y juntarnos para pasar la noche fue la peor de las soluciónes y nuestra mejor idea fue acabar el dorama que estaba viendo en ese momento "My Boss my Hero" (ya prepararé otra entrada para hablar un poco de este Dorama cuando me vea alguno más).
Dormimos un total de dos horas, al menos yo, Bita creo que incluso menos. Cogimos el autocar a las 7:30 de la mañana y a eso de las 11 creo que ya estábamos por Malasaña buscando el restaurante que planeamos para desayunar.
Nos pasó algo peculiar cuando estábamos ambas mirando el móvil para encontrar la calle, un fotógrafo nos pidió permiso para poder hacernos una foto mientras estábamos en aquella posición. Finalmente nos terminó haciendo unas tantas más. Os dejo por aquí el Flikr de Jhon Bosch, el fotógrafo, aún no ha subido nuestras fotos y ya no se si finalmente lo hará pero merece la pena ver sus obras, se especializa sobre todo en retratos de blanco y negro.
Nos pasó algo peculiar cuando estábamos ambas mirando el móvil para encontrar la calle, un fotógrafo nos pidió permiso para poder hacernos una foto mientras estábamos en aquella posición. Finalmente nos terminó haciendo unas tantas más. Os dejo por aquí el Flikr de Jhon Bosch, el fotógrafo, aún no ha subido nuestras fotos y ya no se si finalmente lo hará pero merece la pena ver sus obras, se especializa sobre todo en retratos de blanco y negro.
Conseguimos encontrar el restaurante "Ojalá", que se encuentra en la calle San Andrés 1, por si os interesa. El desayuno estaba delicioso, yo probé el bizcocho de amapola y limón, un zumo de mango y café con leche. La presentación al servirlo estaba super cuidada, con un estilo muy desenfadado. Nos es excesivamente caro pero tampoco como para ir a desayunar todos los días.
Nos despedimos de "Pechitos" y cogimos los metros correspondientes para llegar al museo. Cuando llegamos no había mucha cola y tardamos una media hora en entrar como mucho, yo me esperaba algo mucho peor por lo que nos habían contado.
Cuando entré y pude ver en persona, frente a frente, muchos de los cuadros que había estudiado en bachillerato y el grado, cuadros que ya me impresionaron en su momento vistos a través de un proyector, creo que unos pocos pueden entender la emoción que sentía por dentro... el simil más parecido que puedo poner es la felicidad y emoción que sentíamos de pequeños el día de reyes magos
Tras dos horas de visita comenzamos a sentir todo el cansancio acumuldo del dia, teniamos los pies destrozados y a las 21:30 cogimos el bus de regreso a Valladolid así que tomamos rumbo a la estación para regresar a Valladolid.Bita estaba tan reventada y había dormido tan poco que vino directamente a mi casa y también se quedo esa noche a dormir. El día siguiente nos lo pasamos viendo videos de Nekojita y alguna que otra peli.
Fue un fin de semana en el que aunque acabes hecho mierdecilla sabes que ha valido completamente la pena, tanto por la experiencia, por lo aprendido y por la compañía que hizo que todo fuera aún mejor de lo que cabía esperar.
Quiero más findes así >x<


